Declaración
Resumen
«Traigo un mensaje de paz y armonía a los pueblos del mundo en nombre de los cuatro pueblos de Guatemala», dijo el presidente de Guatemala, César Bernardo Arévalo de León, hablando en la lengua del pueblo q’eqchi’del norte de Guatemala. El nombre de la lengua que se habla en la región, que significa «paz verdadera», sigue estando lejos hoy en día. Han pasado cuatro katunes —un período de 20 años, según el calendario ancestral maya— desde la fundación de las Naciones Unidas y el «impulso transformador de 1945» contra las sombras de la guerra. «Los abusos militares cometidos contra comunidades vulnerables ofenden a la humanidad entera. La crisis actual es un golpe de realidad, pues está claro que no hemos hecho lo suficiente para alcanzar el ideal de un mundo donde la vida y la dignidad de todas las personas se respete de forma incuestionable», subrayó.
Desde la guerra interna que se prolongó desde la década de 1960 hasta 1996, los Gobiernos de Guatemala han adoptado acuerdos de paz para garantizar los derechos humanos y que no se repitan tales horrores. Reconociendo la decisiva contribución de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia en este proceso, así como el papel de la Organización de los Estados Americanos (OEA), afirmó que Guatemala recibe apoyo en la lucha contra la corrupción y la impunidad. «Después de un largo ciclo de desmantelamiento institucional, en que la corrupción era la forma convencional para que el sistema funcionara, Guatemala está retomando el camino de la recuperación democrática.», afirmó, citando los esfuerzos del Gobierno por promover la rendición de cuentas y la transparencia a pesar de la presencia de actores antidemocráticos arraigados en el sistema judicial.
Guatemala ha abierto sus puertas a los mecanismos de supervisión del Sistema Universal de Protección de los Derechos Humanos, recibiendo siete visitas oficiales, entre ellas las del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Relatora Especial sobre la Independencia de Magistrados y Abogados, y la del Relator Especial sobre una vivienda adecuada. «Sin embargo, los resultados que hemos logrado hasta ahora no son suficientes». Los esfuerzos se ven desafiados por la lucha contra las fuerzas corruptas y autoritarias que criminalizan a los líderes indígenas que defienden la democracia, como Luis Pacheco; a los periodistas que denuncian la corrupción, como José Rubén Zamora; y a jueces como Virginia Laparra, que se encuentran exiliados o encarcelados. Las elecciones para elegir a las nuevas autoridades de los órganos judiciales deben celebrarse de forma transparente en 2026.
También destacó las iniciativas nacionales para abordar la migración, garantizando un trato digno a los miles de migrantes que transitan por Guatemala, y luchando contra la pobreza que empuja a los guatemaltecos a emigrar. En cuanto a la «amenaza existencial» del cambio climático, destacó la colaboración de Guatemala con México y Belice para proteger el corredor biocultural de la Gran Selva Maya. «Pese a que Guatemala es responsable de una mínima fracción de las emisiones globales, somos uno de los países más vulnerables a sus efectos», afirmó, destacando los esfuerzos para fortalecer el Consejo Nacional de Cambio Climático. Instó, además, a los países a cumplir sus compromisos de financiación climática y a aplicar el Acuerdo de París.
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, inició su intervención en el debate general de la Asamblea General de la ONU saludando en idioma maya q’eqchi’, con un mensaje de paz y armonía en nombre de los cuatro pueblos de Guatemala. Desde Nueva York, recordó que esta lengua ancestral se habla en la región de la Verapaz, “la paz verdadera”, y la utilizó como símbolo de la diversidad y la dignidad de los pueblos originarios.
En su discurso, Arévalo conectó ese saludo con el calendario maya, que mide el tiempo en ciclos de 20 años llamados katunes. Señaló que en 2025 se cumplen cuatro katunes desde la fundación de la ONU, lo que, dijo, marca el cierre de un ciclo y la oportunidad de abrir otro para reflexionar, reparar y construir un mundo de paz.
El mandatario también llamó a detener de inmediato la invasión de Ucrania, la guerra en Sudán y los ataques en Gaza, exigiendo el ingreso de ayuda humanitaria y la liberación de los rehenes.
Además, pidió una reforma profunda al Consejo de Seguridad para hacerlo más representativo y democrático, y denunció las amenazas contra la democracia en su país, incluyendo la persecución de líderes indígenas, periodistas y operadores de justicia.
“Estamos en una encrucijada. El multilateralismo es un asunto de humanidad”, subrayó Arévalo.
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