Declaración
Resumen
Joseph Nyuma Boakai, Presidente de Liberia, celebró la elección de su país como miembro no permanente del Consejo de Seguridad para el período 2026-2027, lo que marca su primer mandato completo en el Consejo, ochenta años después de que el país firmara la Carta [de las Naciones Unidas]. “Aunque durante este mandato de dos años el rótulo diga ‘Liberia’, el asiento, sin embargo, pertenece a África”, dijo, señalando que sus aportaciones a los debates y decisiones están moldeadas por las duras experiencias adquiridas en la resolución de conflictos, así como por sus logros en la consolidación de la paz, la reforma democrática, la transición política y la gobernanza. Su delegación también tiene previsto abogar por la justa representación del continente en el Consejo, lo cual solo puede lograrse mediante una representación permanente como parte esencial de la agenda de reforma de dicho órgano.
En un contexto de guerras, desplazamientos y cambio climático —“desafíos que ningún país puede resolver por sí solo”—, su país se siente moralmente obligado a pedir una renovación, en lugar de una reversión, del multilateralismo. “Las guerras en Europa, Oriente Medio y África nos recuerdan que la paz es a menudo frágil y debe defenderse constantemente”, dijo, y expresó su apoyo a todos los esfuerzos de mediación destinados a resolver el conflicto entre Rusia y Ucrania, así como el conflicto israelí-palestino. Liberia respalda la posición común africana de la solución de dos Estados. “Pedimos a la comunidad internacional que actúe de manera conjunta y decidida para proteger a los civiles, hacer rendir cuentas a los autores de atrocidades y fortalecer los esfuerzos de mediación”, añadió.
Destacó además las tres transiciones democráticas pacíficas y ordenadas que ha vivido su país desde 2003, lo que lo ha hecho más seguro tras más de treinta años de agitación, inestabilidad y destrucción. Sobre el cambio climático, que para su país “no es una amenaza lejana, sino una realidad presente”, con el aumento del nivel del mar que erosiona sus costas y las tormentas y lluvias torrenciales que devastan comunidades y agravan la inseguridad alimentaria, enumeró diversas medidas para hacerle frente, entre ellas, proyectos de defensa costera, sistemas de información climática para alertas tempranas, políticas de mercado de carbono y el avance de una estrategia de economía azul. “Pero nuestros esfuerzos por sí solos no bastan”, subrayó y pidió la aplicación urgente del Acuerdo de París, la plena capitalización del Fondo de Pérdidas y Daños y una mayor inversión mundial en adaptación y mitigación. “Por encima de todo, pedimos justicia climática: quienes menos contribuyen a esta crisis no deben ser los que más sufran”, afirmó.
Asimismo, subrayó la necesidad de reformas urgentes en la arquitectura financiera internacional para garantizar una representación justa, un nuevo enfoque de la deuda y una financiación que respalde el desarrollo sostenible. Destacó también los esfuerzos por mejorar la gobernanza, incluso mediante medidas de rendición de cuentas y lucha contra la corrupción, como la declaración de bienes, así como la reconciliación nacional. También renovó la petición de su país de apoyo y asistencia internacionales para establecer un Tribunal de Crímenes de Guerra y Económicos, “que promoverá aún más la aspiración del pueblo liberiano de lograr la sanación y la reconciliación nacionales mediante la justicia”.
Declaración completa
Leer la declaración completa, en formato PDF.
Foto