Declaración
Resumen
El presidente de Montenegro, Jakov Milatović, destacó que la elección de Annalena Baerbock como presidenta de la octogésima Asamblea General era «histórica e inspiradora», al tratarse de la quinta mujer que ocupa el cargo. En su discurso recordó a pioneras como Vijaya Lakshmi Pandit, que «habló con la voz de una Asia liberada», y Angie Brooks, que «defendió los derechos de los pequeños Estados y las mujeres en África». Con referencias también a Haya Rashed al-Khalifa y María Fernanda Espinosa, el mensaje fue claro: «Cada una de ellas dejó huella en su época», y la elección de hoy refuerza el papel de Europa en la defensa de los derechos humanos y el multilateralismo.
Al recordar cómo se fundaron las Naciones Unidas, Montenegro dijo que «nacieron de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial» y se convirtieron en «un faro de esperanza para la humanidad». Ciudades como Varsovia quedaron «reducidas a cenizas», Berlín quedó «en ruinas» y Podgorica quedó «prácticamente arrasada». Sin embargo, en medio de la devastación, los líderes «miraron hacia el futuro» y construyeron una organización basada en la creencia de «que la luz podía surgir de la oscuridad y que la solidaridad podía triunfar sobre la desesperación». Sin las Naciones Unidas, «gran parte de nuestro progreso colectivo» seguiría siendo inalcanzable, afirmó.
El presidente advirtió que «la ausencia de una guerra mundial no siempre ha significado la presencia de una paz y una prosperidad auténticas». El multilateralismo «se está poniendo a prueba como nunca antes» por los conflictos, «una ola de violaciones de los derechos humanos», la polarización y la desinformación. «A pesar de sus imperfecciones, las Naciones Unidas siguen siendo la única organización mundial en la que todas las naciones tienen un asiento y una voz y en la que el derecho internacional sigue siendo la base de la legitimidad internacional», subrayó también. Esto la convierte en «indispensable» en el frágil mundo actual, un pilar que hay que defender y renovar.
Desde que recuperó su independencia en 2006, Montenegro ha trabajado «codo con codo» con las Naciones Unidas, afirmó el presidente. Además, pidió valentía y señaló que «las Naciones Unidas deben seguir siendo la piedra angular de la paz, y el derecho internacional debe prevalecer sobre la fuerza». Montenegro prevé incorporarse a la Unión Europea en 2028, un objetivo que está «decididamente a nuestro alcance», afirmó, y añadió que la integración en la Unión Europea es un catalizador para la seguridad del continente europeo. «Nuestra tarea no es ser herederos pasivos de la historia, sino constructores activos de un legado mejor».
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