Declaración
Resumen
Este año, Fiji conmemora 50 años de independencia, según declaró su primer ministro, Sitiveni Ligamamada Rabuka, quien destacó la declaración del «Océano de Paz» adoptada por los líderes del Pacífico, así como la expresión «a la manera del Pacífico», acuñada por el primer ministro de Fiji para describir la forma tranquila y ordenada en que los Estados insulares del Pacífico trabajaron para lograr su independencia. Sin embargo, su región ha sido escenario de dos guerras mundiales y campo de pruebas de armas mortíferas. Tras señalar también los numerosos conflictos que existen en todo el mundo, afirmó que las Naciones Unidas deben abordar las causas profundas de la inestabilidad con la misma urgencia con que abordan sus consecuencias. La paz duradera solo es posible con prosperidad, afirmó, y añadió que su Gobierno se centra en la reducción de la pobreza.
En cuanto al cambio climático, el primer ministro destacó: «La ciencia es clara: el poderoso Grupo de los 20 ha sido responsable del ochenta por ciento de las emisiones totales». Por lo tanto, deben liderar la lucha, de acuerdo con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas, dijo, y destacó la importancia de un Fondo de Pérdidas y Daños que esté a la altura del problema. «Seguimos recompensando a los contaminadores que destruyen nuestro planeta», señaló, y añadió que la industria de los combustibles fósiles sigue embolsándose enormes beneficios y subvenciones, mientras que «la gente común soporta los costes de la catástrofe climática, desde el aumento de las primas de los seguros hasta la pérdida de los medios de subsistencia». La opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia sobre el cambio climático de julio de 2025 confirmó que los países responsables de los daños causados por el cambio climático deben asumir el coste total.
En cuanto a la política exterior de Fiji, que se centra en «el regionalismo del Pacífico con prioridad para la familia», dijo que su Gobierno está buscando formas de acoger a las comunidades insulares que no puedan quedarse en sus islas. Destacó la necesidad de una definición legal para esas comunidades, dijo que, hasta la fecha, se les denomina simplemente «personas desplazadas». «En el Pacífico, donde más del noventa por ciento de la tierra es de propiedad comunal, los desplazados se quedarán sin tierra antes de convertirse en apátridas, lo que les privará aún más de su dignidad», señaló. Fiji se enfrenta a la realidad de la «soberanía dentro de la soberanía» y está sentando un precedente para esta labor compleja, delicada y costosa. También pidió que se realizaran esfuerzos urgentes para abordar la contaminación por plásticos, conservar la biodiversidad y proteger las especies en peligro de extinción.
Señaló que el sistema de financiación existente perjudica sistemáticamente a los pequeños Estados insulares en desarrollo debido a la complejidad de los procesos y la lentitud de las aprobaciones. «Como economías pequeñas, necesitamos modalidades de acceso directo a la financiación, procedimientos simplificados y ventanas de financiación específicas para los pequeños Estados insulares en desarrollo», afirmó. Destacó también la importancia del Índice de Vulnerabilidad Multidimensional. Asimismo, explicó que Fiji está llevando a cabo una reforma constitucional y ha creado una Comisión de la Verdad y la Reconciliación para ofrecer una plataforma que dé cabida a todas las voces, en particular a las personas afectadas por problemas sociales del pasado. El país también está ultimando los preparativos para la construcción de una «Casa de las Naciones Unidas» que proporcionará una plataforma funcional para las operaciones de la Organización.
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